Archivo por meses: abril 2014

La propuesta de reforma del Impuesto sobre Sociedades hecha por Informe Lagares (2/4)

En el anterior post introduje el Impuesto sobre sociedades (IS) y detallé los distintos regímenes que establece la normativa de dicho Impuesto.

En el presente texto, analizaré algunas de las propuestas del informe de la Comisión de Expertos para la Reforma Tributaria en relación con este Impuesto que afectan su Base Imponible.

Básicamente, las cuestiones que se proponen modificar de la Base Imponible versan sobre (i) los gastos financieros, (ii) las dotaciones para depreciaciones y deterioros, (iii) la corrección monetaria, (iv) las amortizaciones y (v) la reclasificación de la doble imposición interna como una exención (base Imponible) respecto a la deducción en cuota que se calcula actualmente.

Para una mejor comprensión, en este post trataré sobre las cuestiones (i), (ii) y (iii) y es que sé que, aunque el asunto es apasionante, uno puede correr el riesgo de quedar afectado por una somnolencia severa si lo lee todo del tirón. Lean atentos, lo que se propone es una reforma 360 grados (léase con ironía).

Gastos financieros (intereses)
Es habitual que las normas tributarias en sociedades establezcan limitaciones a la deducibilidad de los intereses pagados por las empresas, estableciendo una tasa de subcapitalización o “Debt – Too – Equity Rate (DTE)” en la que, si la ratio de endeudamiento respecto al capital supera una determinada tasa (p.e. 3 a 1), los intereses abonados por la empresa a sus acreedores financieros por deudas que rebasen dicha tasa, no serían deducibles como gasto en la Base Imponible del IS.

Esta limitación existe porque, cuando el socio y el prestamista son la misma persona, puede ocurrir que éste prefiera endeudar la empresa que capitalizarla ya que aunque el interés pagado por la sociedad sea un rendimiento que tributa en sede del prestamista es un gasto deducible del IS de la prestataria/pagadora del interés, lo que no ocurre con el dividendo, que sería un rendimiento que tributa (aunque no siempre) en sede del socio que recibe el dividendo pero no es deducible de los Impuestos de la pagadora del dividendo. Pues bien, en nuestra normativa se eliminó esta limitación conocida como “subcapitalización” hace ya unos cuantos años hasta la publicación del Real Decreto-Ley 12/2012, de 30 de marzo, por el que se introducen diversas medidas tributarias y administrativas dirigidas a la reducción del déficit público. En este Real Decreto-Ley se limitaba la deducción de los gastos financieros para los ejercicios 2012-2013 de forma arbitraria, sin establecer ninguna tasa de subcapitalización ni régimen transitorio. El motivo era claro: había que aumentar la recaudación como fuera limitando la deducción de gastos y, en consecuencia, incrementando las bases imponibles del Impuesto, las cuales se habían reducido drásticamente como consecuencia de la crisis económica y la caída en picado de los beneficios empresariales. Con posterioridad, nuestro actual Gobierno prorrogó dicha limitación también para 2014, de modo que, a día de hoy, seguimos con la limitación establecida en el citado Real Decreto-Ley. Conmueve ver cómo el Estado mantiene su afán recaudatorio contra viento y marea, ¿verdad?.

Para no extenderme en exceso (el asunto da para un post monográfico), sólo les digo que calcular una tasa de subcapitalización es bastante sencillo en comparación con el sistema que se ha definido en nuestra normativa.

Sobre los gastos financieros, la Comisión propone limitar igualmente la deducción de estos gastos pero, en lugar de acompañarla de un cálculo rocambolesco como el actual, propone acompañar la actual limitación del millón de euros con nueva regla de subcapitalización.
Aunque para valorar esta medida habrá que esperar al texto que finalmente se apruebe, podemos anticipar que cualquier modificación que asimile la limitación actual a una verdadera subcapitalización será bienvenida. No obstante, la propuesta de mantener la limitación del millón de euros no parece razonable si no se pone en relación con algo, como p.e., los fondos propios de la empresa.

Provisiones por depreciación:
La Comisión propone eliminar la deducción de gastos contabilizados por deterioros o depreciaciones del inmovilizado material, inversiones inmobiliarias, intangibles con vida útil definida hasta su efectiva realización y de determinados activos financieros.

Con esta medida, se da una vuelta de tuerca más al proceso progresivo de eliminación de estos gastos en la Base Imponible que hemos ido viviendo en los últimos años y, si finalmente se aprueba esta medida, se aumentará la brecha entre el resultado contable y la Base Imponible, incrementándose la cuantía de esta última.

Corrección Monetaria
Dado que ya traté ampliamente esta cuestión en el post del IRPF y con el fin de no repetirme, sólo diré como en el caso del citado Impuesto, la Comisión propone eliminar los coeficientes de corrección monetaria aplicables a los valores de adquisición, amortizaciones y mejoras en la transmisión de inmuebles.

Este cálculo permitía practicar una minoración en el resultado de la operación por el efecto de la inflación en el valor de tales inversiones por lo que de nuevo, su eliminación supone un aumento en la Base imponible del IS.

Por lo visto hasta aquí, las medidas desgranadas se dirigen claramente a aumentar la Base Imponible del Impuesto.

En el próximo post analizaremos los aspectos (iv) (v). Sé que les dejo con la miel en los labios, tengan paciencia.

La propuesta de reforma del Impuesto sobre Sociedades hecha por Informe Lagares (1/4)

Con este texto, sigo analizando las propuestas redactadas en el informe de la Comisión de Expertos para la Reforma Tributaria encabezada por el catedrático don Manuel Lagares Calvo dirigidas a reformar nuestro sistema tributario.

Hoy inicio una serie de posts en los que se van a analizar algunas de las ideas planteadas por dicha Comisión relativas al Impuesto sobre Sociedades (IS), el otro gran impuesto directo que hay en nuestro sistema tributario junto al IRPF, el cual ya he tratado anteriormente.

Antes de empezar a desgranar las propuestas del informe, unas pinceladas para introducir el IS:

Sujeto Pasivo

A diferencia del IRPF, los sujetos pasivos del IS (quienes hacen frente a la obligación) son las sociedades mercantiles y demás entidades jurídicas que se contemplan en la propia Ley del Impuesto.

¿Cómo se liquida el Impuesto sobre Sociedades?:

Para poder determinar la cuota tributaria de la empresa, paso previo es su encuadramiento en alguno de los regímenes previstos en la Ley (régimen general o alguno de los regímenes especiales), la determinación de su Base Imponible (ingresos – gastos contabilizados +/- ajustes extracontables), la aplicación de las tarifas (porcentajes) correspondientes de acuerdo a su régimen y la minoración de la cuota, en su caso, con (i) las deducciones que le fueran aplicables por doble imposición, I+D, reinversión de beneficios extraordinarios, etc. y (ii) las retenciones y pagos a cuenta que le sean atribuibles.

Regímenes del Impuesto:

El régimen general es el aplicable a todas las empresas salvo que les sean de aplicación los regímenes especiales que detallamos a continuación (la relación es exhaustiva con toda la intención, puede saltársela e ir directamente al final):

  • Agrupaciones de Interés Económico (AIE): artículos 48 a 52
  • Entidades dedicadas al arrendamiento de vivienda: artículos 53 y 54
  • Sociedades y fondos de capital-riesgo y sociedades de desarrollo industrial regional: artículos 55 y 56
  • Instituciones de inversión colectiva: artículos 57 a 60
  • Régimen de consolidación fiscal: artículos 64 a 82
  • Régimen especial de las fusiones, escisiones, aportaciones de activos, canje de valores y cambio de domicilio social de una sociedad europea o una sociedad cooperativa europea de un Estado miembro a otro de la Unión Europea: artículos 83 a 96
  • Régimen fiscal de la minería: artículos 97 a 101
  • Régimen fiscal de la investigación y explotación de hidrocarburos: artículos 102 a 106
  • Transparencia fiscal internacional: artículo 107
  • Incentivos fiscales para las empresas de reducida dimensión: artículos 108 a 114
  • Régimen fiscal de determinados contratos de arrendamiento financiero: artículo 115
  • Régimen de las entidades de tenencia de valores extranjeros (ETVE): artículos 116 a 119
  • Régimen de entidades parcialmente exentas: artículos 120 a 122
  • Régimen de las comunidades titulares de montes vecinales en mano común: artículos 123
  • Régimen de las entidades navieras en función del tonelaje: artículos 124 a 128
  • Régimen de las entidades deportivas: artículo 129

La larga lista de regímenes especiales que incorpora el IS pone de manifiesto a simple vista que, efectivamente, tal vez fuera necesaria (tal como propone la Comisión) una simplificación de este Impuesto. Por ello, aplicando la lógica más elemental, uno puede pensar que de estos 17 regímenes, la reforma va a suponer una reducción drástica de su número. Pues no: la Comisión propone la supresión de dos:

  • El régimen especial de las empresas de reducida dimensión
  • El régimen especial de determinados contratos de arrendamiento financiero

Ahora, adivinen qué empresas son las que se pueden acogerse a estos dos regímenes especiales: las Pymes. ¿Sorprendidos?

Para finalizar, debo significar que para la aplicación de la normativa, tenemos Ley, Reglamento y demás normas a las que remiten los anteriores, si bien en los últimos años y con la excusa de la situación económica delicada de nuestra economía (pero no sólo), el legislador ha dictado Leyes y Reales Decretos que dificultan sobremanera la aplicación de la normativa relativa a este tributo. Como muestra un botón: la Ley 16/2012, de 27 de diciembre, por la que se adoptan diversas medidas tributarias dirigidas a la consolidación de las finanzas públicas y al impulso de la actividad económica, establece, entre otras medidas, una limitación a la deducción de las amortizaciones para los ejercicios 2013 y 2014 a un % sobre las calculadas de acuerdo con la normativa vigente del IS. Pues bien, esta modificación, lejos de dar nueva redacción al artículo correspondiente de la Ley del IS o establecer una disposición adicional en la citada Ley (ojo, actualmente ya hay 22) hay que aplicarla “acordándose” de modo que, si uno no tiene esa Ley 16/2012 a mano, cuando vaya a liquidar el IS puede aplicar el literal de la norma de dicho Impuesto, lo que llevaría a liquidarlo incorrectamente.

En este sentido, cualquier simplificación que ayude a corregir los múltiples parches efectuados en los últimos años será bienvenida, aunque simplificar textos es algo que cada “x” tiempo hacemos: actualmente tenemos un Texto Refundido de la Ley del IS porque la Ley anterior estaba tan o más parcheada que la actual. Eso da que pensar en la clase de legislador que tenemos.

Próximamente analizaremos los principales aspectos que se proponen para la reforma del IS.

El ABC del IRPF y la propuesta de reforma del Informe Lagares (4/4)

En los anteriores posts dimos unas pinceladas sobre cómo se estructura actualmente nuestro IRPF y analizamos las propuestas de la Comisión de Expertos para la Reforma Tributaria que afectaban las Bases Imponibles General y del Ahorro del IRPF.

A continuación analizamos algunas de las propuestas que la Comisión hace sobre las deducciones en cuota y las tarifas de este Impuesto y acabaremos valorando estas propuestas hechas para este Impuesto en su conjunto.

En cuanto a las deducciones, éstas se aplican una vez calculada la cuota del Impuesto (cuota íntegra).

Sobre esta cuestión la Comisión propone eliminar:

  • La deducción por inversión en vivienda habitual y deducción de obras de mejora en la vivienda para la mejora de la eficiencia energética, la higiene, salud y protección del medio ambiente, etc.: aunque existía un régimen transitorio desde 2010, para los hipotecados con anterioridad a ese ejercicio, la Comisión propone su eliminación completa. En consecuencia, la adopción de tal medida supondría un aumento de la recaudación.

En relación con la deducción por “mejora de eficiencia (…)”, los importes de la deducción eran menores y la limitación que existía en su aplicación ha hecho que sólo se beneficien las rentas más bajas. En cualquier caso, si su eliminación no tiene previsto establecer un régimen transitorio, ello ayudará a engrosar la factura tributaria del contribuyente que hubiese generado la deducción y la deba aplicar en siguientes ejercicios.

  • Deducción por nacimiento o adopción de hijos en 2010: También en este caso se propone dar la estocada final al “furor” de las ayudas a la natalidad acontecido en la década anterior. Se acabó hace unos años con el “cheque bebé” y ahora se propone acabar con los 1.200€ anuales por cada hijo menor de 3 años. El efecto en la tributación es, lógicamente, a favor de las arcas del estado.

Para acabar, en lo que atañe a las tarifas del Impuesto, la Comisión propone:

  • Base Imponible General: Como ya hemos informado anteriormente, actualmente la escala aplicada a esta base es progresiva, entre el 24,75% y el 56% en algunas Comunidades Autónomas. En esta cuestión, se propone reducir los tipos inferior y superior de dicha escala, de modo que el máximo no supere en ningún caso el 50%. En cuanto a tramos, se propone pasar de los siete actuales a cuatro. En este sentido, reducir el número de tramos puede afectar la progresividad del Impuesto si bien la reducción de tipos, a priori, permite anticipar una reducción de la factura fiscal del contribuyente.
  •  Base Imponible del ahorro: Se propone volver a un tipo único lo más cercano al tipo mínimo de la escala actual (21%-25%-27%), es decir, tributar alrededor del 21%.

Llegados a este punto, podemos concluir que, sobre el IRPF, queda claro el mensaje de la Comisión: Hay que eliminar los parcheados de los últimos años en materia normativa. Los múltiples Reales Decreto-Ley y Leyes de Presupuestos han hecho que la normativa de este Impuesto sea difícil de aplicar.

En función del texto que finalmente se acabe aprobando podremos emitir un juicio de valor más fundamentado. No obstante, a la vista de las propuestas y asumiendo que algunas se caerán del texto definitivo, podemos concluir que, quienes tenemos que liquidar el IRPF dispondremos de un texto menos complejo.

Ahora bien, no confundamos esto con una reforma integral ya que la esencia del impuesto sigue siendo la misma (impuesto dual) con una posible recuperación de los tipos impositivos precrisis pero sin las deducciones ni reducciones de esa época.

En cuanto a la factura tributaria del contribuyente, a la vista de estas propuestas, en el mejor de los casos podría pagar lo mismo, salvo en las rentas del capital cuyo tratamiento mejora claramente si finalmente se aplica un tipo cercano al 21% y se reclasifican las imputaciones de rentas inmobiliarias.

El ABC del IRPF y la propuesta de reforma del Informe Lagares (3/4)

En los anteriores posts dimos unas pinceladas sobre cómo se estructura actualmente nuestro IRPF y analizamos las propuestas de la Comisión de Expertos para la Reforma Tributaria que afectaban la Base imponible General del IRPF.

A continuación se analizan algunas de las propuestas que la Comisión hace sobre los rendimientos de la Base Imponible del Ahorro, las cuales, a diferencia de las que se integran en la Base Imponible General, tributan actualmente al escalado 21%-25%-27% en función de la base (6.000€ – 18.000€ – y a partir de 18.000€, respectivamente).

Propuestas de la Comisión que modifican la Base Imponible del Ahorro:

  • Eliminación exención de los dividendos: Dado que el dividendo ya ha tributado anteriormente en la empresa que acuerda el dividendo (por el Impuesto sobre Sociedades), se estableció una exención para los primeros 1.500€ de dividendo. Esta exención vino a sustituir la anterior deducción por doble imposición de los dividendos. Teniendo en cuenta que la Comisión también recomienda una rebaja de los tipos de las rentas de capital, cobrar dividendos con los tipos actuales (superiores a los que se espera poder aplicar en 2015 con la reforma) eliminando la exención, en el peor de los casos (esto es, aplicando el 21%) costaría 315€ adicionales al accionista respecto a la situación actual. En consecuencia se incrementa la recaudación.
  • Imputación de rentas de la vivienda habitual: Con la normativa vigente, la imputación de rentas se aplica a las segundas y ulteriores viviendas, de modo que si, por ejemplo, se tiene una segunda residencia debe calcularse un % sobre el valor catastral y el resultado de ese cálculo debe integrarse en la Base Imponible General del IRPF. En este caso, la Comisión propone dos cosas: a) que la vivienda Habitual también impute rentas y b) que las imputaciones de rentas pasen a tributar en la Base Imponible del Ahorro y no en la Base Imponible General como se hace actualmente.

Es evidente que calcular imputación de rentas en la vivienda habitual, ayudará a engrosar la factura fiscal del contribuyente pero al menos, estas imputaciones de renta no incrementarían el tipo marginal como ahora y pasarían a tributar por el tipo fijo que se acabe aprobando para la base imponible del ahorro. Lo que resulta evidente y ya se puede concluir a priori es que tener una vivienda (habitual) en propiedad costará dinero en el IRPF, a diferencia de una persona que pague un alquiler.

  • Ganancias y pérdidas patrimoniales: Para las operaciones en las que se produce alguna alteración en la composición del patrimonio, la Comisión propone eliminar:
    •  Los coeficientes de actualización (que corrigen la depreciación monetaria actualizando el valor de adquisición) en la transmisión de inmuebles, lo que incrementa el importe de la variación patrimonial y, en consecuencia, la base imponible a liquidar.
    • El régimen transitorio que permitía la aplicación de los coeficientes reductores a los activos adquiridos antes de 31 de diciembre de 1994, por lo que de nuevo, las bases en estas variaciones patrimoniales serán mayores y, previsiblemente, las cuotas a pagar, también.
    • Suprimir la distinta tributación entre alteraciones a corto y largo plazo (en 2013 se introdujo, para las variaciones patrimoniales a corto plazo, la obligación de integrarlas en la base general, tributando al tipo marginal): Si esta propuesta prospera, con independencia de si se realiza la variación patrimonial a corto o a largo, deberán integrarse en la base del ahorro a un tipo fijo inferior a los actuales, por lo que las operaciones a corto plazo pagarán menos que actualmente.

Como conclusión, en el caso de las rentas integrables en la Base Imponible del Ahorro, puede observarse que de lo analizado hasta ahora, todo apunta a un aumento de las bases imponibles de este Impuesto aunque en el caso de las imputaciones por estimación de rentas, su reclasificación de la Base Imponible General (actualmente) a la Base Imponible del Ahorro (propuesta Comisión) podría hacer que su impacto fuese a favor del contribuyente. Como en el caso de las propuestas sobre la Base Imponible General, dependerá de la bajada de tipos que finalmente se apruebe su impacto en la recaudación.

En los próximo posts damos cierre a esta serie analizando las propuestas de cambio en el capítulo de deducciones y tipos impositivos.

El ABC del IRPF y la propuesta de reforma del Informe Lagares (2/4)

En el anterior post dimos unas pinceladas sobre cómo se estructura actualmente nuestro IRPF para poder entender cómo pueden afectar a este impuesto las propuestas de la Comisión de Expertos para la Reforma Tributaria en materia de IRPF.

A continuación detallo algunas propuestas de la Comisión en relación con el IRPF acompañado de mis comentarios al respecto.

En este post, analizaremos las que afectan a rendimientos de la Base Imponible General, que como ya indicamos anteriormente, integra las rentas cuya tributación se sitúa entre el 24,75% y el 56% en algunas Comunidades Autónomas de acuerdo con una escala progresiva.

Eliminación de la exención de la indemnización por despido: Actualmente, las indemnizaciones por despido del trabajador están exentas siempre que se trate de cuantías establecidas en el Estatuto de los Trabajadores (hasta los 33 – 45 días por año trabajado). En este caso, la Comisión propone que esa indemnización pase a tributar. La consecuencia de esa medida sería que, en el año de la indemnización, el trabajador podría ver incrementado su tipo marginal de modo que todas sus rentas podrían pasar a tributar, en el año del despido, a un tipo muy superior al que venía tributando sin la indemnización. Parece evidente que de aprobarse esta medida, se incrementaría la recaudación.

Seguros de enfermedad suscritos por las empresas: No es poco frecuente que las empresas, en su paquete retributivo, suscriban para los trabajadores, sus cónyuges y descendientes seguros médicos que hasta ahora no constituían renta gravable si para cada miembro no se superaba el límite anual de 500€. En este caso la Comisión propone que ello tribute como renta del trabajo. También en este caso, la medida afecta en positivo las arcas del estado.

Reducción para los rendimientos del trabajo: Actualmente se aplica una reducción a los ingresos por trabajo que va de los 2.652€ a los 4.080€ en función de la cuantía. La comisión propone una reducción única para todos los perceptores. Al ser un importe alzado, a priori parece que beneficiará más a quien menos gane pero al no saber el importe, no podemos valorar el impacto de esta medida en la factura tributaria del contribuyente.

Deducción de los gastos financieros derivados de la adquisición o mejora de los inmuebles: A día de hoy, si una persona tiene inmuebles arrendados, puede deducirse del rendimiento obtenido los intereses de los préstamos solicitados para su adquisición o para su mejora (con unos límites de deducción, eso sí). En este caso, la Comisión está proponiendo que no sean deducibles en ningún caso. Parece poco razonable ya que el parque inmobiliario para el alquiler en España es de poca calidad y esta medida no ayuda precisamente a su mejora. Además, supone una diferencia importante con el Impuesto sobre Sociedades si finalmente se aprueba esta medida. De entrada, la propuesta parece encaminada a incrementar la recaudación.

Rendimientos de actividades económicas: La Comisión propone varias medidas, todas dirigidas a incrementar su tributación respecto a la situación actual como se podrá concluir de lo que expongo a continuación:

  • Supresión de la reducción general aplicable a los rendimientos en régimen de estimación directa (actualmente entre 2.652€ y 4.080€).
  • Equiparación con los rendimientos del trabajo en cuanto a la limitación de rendimientos irregulares estableciendo un límite de 300.000€ sobre el que aplicar la reducción.
  • Eliminación de la libertad de amortización para elementos nuevos del activo material fijo con mantenimiento o creación de empleo: en este caso, se eliminan incentivos ligados a la contratación y a la inversión, dos asignaturas pendientes de nuestra economía.
  • Supresión del régimen de estimación objetiva (módulos): Aunque esta medida se propone en el capítulo “MEDIDAS ESPECÍFICAS DE LUCHA CONTRA EL FRAUDE FISCAL” del Informe, dado que afecta este Impuesto, creemos interesante incorporarlo en nuestro análisis. Ciertamente, este régimen ha dado pie al fraude y, aunque lógicamente no todos los acogidos a él han defraudado, no podemos negar que este régimen de estimación de rentas ha sido terreno abonado para la picaresca. En este sentido, aun con los beneficios que inicialmente se previeron con él (principalmente la simplificación administrativa), su supresión ayudará a acabar con una praxis muy nociva en materia tributaria.

Aportaciones a planes de pensiones (reducción de la base imponible):

  • Actualmente se puede seguir aportando (y gozando de la deducción si se cumplen las limitaciones normativas) a pesar de haber rebasado la edad de jubilación. En este caso, la Comisión propone obligar al titular a recibir la prestación a partir de la edad de jubilación sin prorroga posible.
  • La normativa actual del IRPF establece unos límites de aportación anual en función de la edad y otras variables, que finalmente limitan la aportación a 10.000€-12.000€ anuales. Al tratarse como una reducción de la Base Imponible General, el ahorro sobre dicha aportación será el % de la escala que finalmente resulte de aplicación. En este caso, la Comisión propone llevar la deducibilidad de las aportaciones a la media de los países de nuestro entorno pero sin límites para la aportación. El impacto de este cambio normativo deberá valorarse en cuanto se tenga más información.
  • Adicionalmente, se propone ampliar el régimen fiscal de estas aportaciones a cuentas bancarias especiales que cumplan los requisitos de indisponibilidad y asignación de los planes y fondos de pensiones.

Cuotas y aportaciones a partidos políticos: Actualmente estos gastos se tratan como una reducción de la base imponible general y la Comisión propone transformarla en una deducción similar a la de los donativos (deducción del 10%-25% de la aportación en la cuota). Dado que la base general tributa a un tipo mínimo del 24,75%, cabe suponer que de aprobarse esta propuesta, la recaudación se vería incrementada.

De momento, ya puede observarse que de lo analizado hasta ahora, todo apunta a un aumento de las bases imponibles generales de este Impuesto. Dependerá de la bajada de tipos que este aumento de las bases no se refleje en una mayor recaudación.

En los próximos posts analizaremos las propuestas de cambio en la Base del Ahorro, las deducciones y los tipos impositivos.

 

El ABC del IRPF y la propuesta de reforma del Informe Lagares (1/4)

Se ha publicado el informe de la Comisión de Expertos para la Reforma Tributaria encabezada por el catedrático don Manuel Lagares Calvo y en él se proponen una serie de medidas para reformar nuestro sistema tributario.

Aprovechando la proximidad de la Campaña de Renta 2013, iniciamos una serie de textos para poder valorar las propuestas en materia de IRPF que se hacen desde la Comisión.

En este post haremos un breve repaso de cómo se estructura hoy este impuesto para que el común de los mortales no se lleve a engaño con esta reforma que más que dar un giro copernicano a nuestro sistema tributario da una vuelta de tuerca.

Como la propia Ley indica, el IRPF se estructura como “un tributo de carácter personal y directo que grava, según los principios de igualdad, generalidad y progresividad, la renta de las personas físicas de acuerdo con su naturaleza y sus circunstancias personales y familiares”. Esto quiere decir:

  • Impuesto personal: lo liquidan las personas físicas (las jurídicas liquidan el Impuesto sobre Sociedades).
  • Impuesto directo: se grava la generación de renta o los ingresos (en contraposición a un impuesto indirecto como sería un impuesto sobre el consumo).
  • Principios de igualdad, generalidad y progresividad: contribuyen todas las personas físicas de forma progresiva, es decir, quién más ingresos tiene más contribuye a este impuesto (de ahí que haya una escala creciente de tipos impositivos).
  • De acuerdo con su naturaleza: es decir, cada tipo de renta (del trabajo, de actividades, del capital, etc.) se liquida de acuerdo a su consideración en el Impuesto, simplificando: no paga lo mismo una renta del trabajo que un dividendo.
  • De acuerdo a sus circunstancias personales y familiares: se tienen en cuenta cuestiones subjetivas del contribuyente, tales como el grado de discapacidad, si hay prolongación de la vida laboral, etc. así como también sus circunstancias familiares tales como si tiene hijos menores a su cargo, mayores dependientes, si se trata de una familia monoparental, etc.

A partir de aquí, debemos diferenciar los rendimientos obtenidos en dos bloques ya que nuestro impuesto es dual:

  • Un bloque de rendimientos tributa a un tipo progresivo que va del 24,75% hasta el 56% en algunas Comunidades Autónomas. Se trata de los rendimientos que conforman la “base imponible general”, entre otros, rendimientos del trabajo, rendimientos de las actividades económicas y algunas variaciones patrimoniales como por ejemplo las generadas en menos de un año (p.e. un fondo de inversión en el que se ha invertido en 2013 del que se haya vendido la participación dentro de los 12 meses posteriores a la fecha de adquisición).
  • Un bloque de rendimientos que conforman la “base imponible del ahorro” y que, con algunas variantes recientes, ha tributado históricamente a un tipo fijo menor al porcentaje mínimo de la escala que se aplica a la base imponible general. Desde 2012, con el pretexto de las circunstancias económicas “especiales” de nuestro país, los tipos son del 21%-25%-27% en función de la base gravada (6.000€ – 18.000€ – y a partir de 18.000€, respectivamente). En la base del ahorro se integran, entre otros, dividendos, intereses y otros rendimientos que provengan de elementos patrimoniales no afectos a actividades económicas.

Llegados a este punto, los más aguerridos pueden empezar a valorar la propuesta de la Comisión en materia de IRPF y dónde se pone énfasis. No obstante, en un próximo post le ayudaremos a ver por dónde van los tiros.

Las obligaciones de información cuando existen bienes en el extranjero

Tener bienes en el extranjero, en principio, no debería ser un problema si usted no los esconde. Pues bien, eso no es exactamente así: si usted o su empresa tiene bienes en el extranjero debe tener en cuenta que hay que informar a cada organismo competente sobre dichos bienes y que la información que usted o su empresa facilita sobre esos bienes a través del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas, el Impuesto sobre el Patrimonio, el Impuesto sobre Sociedades o las Cuentas Anuales no es suficiente.

Suele ocurrir que cuando hablamos de declaraciones informativas usted se relaja porque “ya no hay que pagar”. No se engañe: es mejor no ignorar estas declaraciones informativas ya que dichas obligaciones van acompañadas de un régimen sancionador disuasorio.

Llegados a este punto, posiblemente estará ya convencido de la necesidad de informar y deseoso de cumplir con su obligación informativa y, como persona diligente que es, usted pensará que con un formulario para todas las obligaciones informativas basta. Nada más lejos de la realidad: cada organismo le va a pedir la información de distinta forma.

Llegado el caso habrá de analizarse qué bienes hay que declarar y su valor a 31 de diciembre con el fin de determinar si pueden quedar usted o su empresa exonerados de dicha obligación. No obstante, a continuación relaciono las declaraciones que hay que tener en cuenta con algún comentario sobre la complejidad que entraña cada modelo:

1.-Modelo 720 – Declaración sobre bienes y derechos situados en el extranjero (Agencia Tributaria – Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas): Para no ser repetitivos y correr el riesgo de que me dejen de leer, les recomiendo mi post monográfico sobre este modelo ya que la información a detallar y las consecuencias de equivocarse dan para argumento de una novela de Stephen King.

La dificultad de este impreso radica en el grado de detalle y en cómo las entidades bancarias o gestores de fondos extranjeros envían la información. Ellos emiten sus informes como siempre lo han hecho y, claro, no van a cambiar ellos su sistema informático porque usted necesite rellenar formularios curiosos, así que esta declaración se ha convertido en un “yo se lo listo todo y busque usted la información que necesite”. Un trabajo de artesanía pura.

2.-Modelo D6 – Declaración de Titulares de Inversión Española en el Exterior en Valores Negociables (Ministerio de Economía y Competitividad): Para no ser menos que la Agencia Tributaria, este Ministerio nos pide información muy similar a la anterior pero en otro formulario. Al menos en esta declaración no hay que incluir cuentas bancarias ni inmuebles, “sólo” fondos de inversión, acciones y demás valores.

Lo curioso de este modelo es que se solicita información adicional a la informada en el modelo anterior (mod.720) por lo que en muchos casos hay que solicitar al banco o gestor de los fondos que emitan distintos informes sobre similar información. Y claro, la cara que nos ponen los brokers y bancarios extranjeros es un poema. En este caso encaja perfectamente lo de “Spain is different”.

3.-Modelo ETE – Presentación por los residentes en España de las declaraciones sobre las transacciones económicas y los saldos de activos y pasivos financieros con el exterior Declaración (Banco de España): Sí, lo han leído bien. Esta declaración con nombre de película de Spielberg viene a sustituir los modelos vigentes a 31.12.2013 que eran confeccionados hasta esa fecha por los bancos. Ahora, dicha obligación informativa se ha traspasado al titular del activo / pasivo financiero, es decir: usted.

Si usted tiene la suerte de poder realizar esta declaración con el modelo resumido, no es una labor tan artesanal como las anteriores. En este caso, la dificultad radica en su modo de presentación: se obliga al propio titular a presentarlo telemáticamente a través de su propio certificado digital o DNI electrónico. Para algunas cosas somos muy modernos, ya ven.

 

En resumen, hay que internacionalizarse, declarar los bienes en el extranjero y sus rendimientos y por eso el Gobierno facilita esa labor imponiendo arduas labores de información so pena de un régimen sancionador inexorable.

Sufrido contribuyente, le digo yo que #SíSePuede.